Amante del arte sexy
Un joven apuesto de buena familia visita una galería de arte en París. El propietario, un treintañero apuesto y pulcro, le deja pasear y luego se marcha. Pero tarda en volver... Impaciente, el joven se toma la libertad de ir a buscarle a la sala contigua y le sorprende haciéndole mamar su enorme polla por un artista que ha venido a ofrecerle sus bocetos eróticos. Sorprendido, divertido y excitado, el burgués visitante se propone participar en sus escarceos. Pero cuando el galerista descubre su cuerpo y su magnífico miembro, manda a su compañero que se dedique exclusivamente a él. Y ahora el joven penetra el culo de la treintañera. Una penetración febril y jugosa que hace ganar al activo un buen cuadro. El amor al arte es importante, el amor a la picadura aún más...