UN DADDY Y UN HARÉN
Un daddy no se pregunta si merece adoración, la recibe, sin una palabra, sin insistir. A su alrededor, los cuerpos se inclinan, las lenguas se mueven, los ojos bajan.
Cuatro chupadores, un macho. Un XXL incircunciso, dominante y silencioso... Andolini conduciendo un tren de anilingus.
Un intento de Doble Penetración, una corrida compartida, una ofrenda final en sagrado silencio, a descubrir en imágenes... aquí.