No es fácil para un apuesto alemán conseguir un piso en el corazón de París. Por suerte para él, su cara angelical convence al casero para hacer un tórrido trato que a los dos hombres les encanta: sexo apasionado y reparto para una convivencia exitosa. Cuando se quitan la ropa, nos dejan deslumbrados dos cuerpos soberbios y dos pollas erectas ¡disfrutando con intensidad! ¡Ficción de Cadinot!