Rubén está triste: su novio ha roto con él y se siente solo. Por suerte para él, siempre puede contar con su mejor amigo Giovanni para animarle. Le dice lo guapo que es, lo fácil que le resultará encontrar a otro hombre. En el fondo, su mejor amigo le desea tanto. Está aquí para consolarlo, mentalmente pero, sobre todo, físicamente. Con una mano dentro de los vaqueros de Rubén, empieza a trabajar en la polla del joven.