Creían que tenían el poder... Los dos carceleros dominaban a sus prisioneros con mano de hierro. Pero sin darse cuenta, convirtieron a estos machos en dominadores sexuales. Aislados del mundo, aprendieron a vaciarse en culos y saborearon los placeres de la dominación. Llevan semanas planeando cumplir su fantasía de capturar a los guardias y follárselos. En este juego de rol adulto y consentido, a los guardias les encanta transformarse en sumisos. Les encanta y quieren más: bombeos intensos y folladas duras por el culo con placer compartido.