Un grupo de ladrones se reúne para vender relojes robados. Las negociaciones son intensas y no llegan a ninguna parte hasta que llega un tío bueno. Quiere negociar pero no tiene dinero. El grupo de ladrones se le echa encima y lo convierte en su juguete. Lo acarician y le agarran el culo antes de obligarlo a meterse una polla por la garganta. En el otro extremo, unos cuantos dedos le trabajan el culo antes de que una gran polla empiece a montarlo. El agujero del tío recibe una follada intensa pero no es el único... ¡después de unos minutos todo el mundo está follando o siendo follado!